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Fidel Castro: líder cubano y su historia política

Fidel Castro: líder cubano y su historia política

Un nombre que muchos conocen, Fidel Castro nació en 1926. Se destacó como una figura principal de la Revolución Cubana, en la que trabajó junto a Che Guevara, y por haber sido presidente de Cuba durante más de treinta años. En 2008 transfirió su poder a su hermano menor, Raúl Castro.

Fidel Castro provenía de una familia acomodada y tuvo una infancia prometedora. Fue conocido como un estudiante inteligente que también destacó en los deportes. No tardó en implicarse en la política, algo que empezó durante sus años universitarios. Comenzó a centrarse en la agitada política cubana de la época y pronto —en 1947— se unió al partido político Partido Ortodoxo, que, centrado en su condena de la corrupción, había empezado a ganar muchos seguidores.

En un tono más ligero, se casó en 1948 con Mirta Díaz Balart y esto dio a Castro acceso a muchas personas influyentes de los círculos cubanos. Fue en 1952 cuando Castro se puso en el foco de la política al presentarse como candidato a un escaño en el parlamento. No pasó más de un año antes de que intentara por primera vez sus tácticas revolucionarias con el incidente del Cuartel Moncada, que terminó en un fracaso a gran escala.

Tras ese fracaso —y un breve tiempo en prisión— Castro creó el Movimiento 26 de Julio y conoció a Che Guevara, quien aportó conocimientos y estrategia que le ayudaron a moldear el movimiento de forma efectiva. El 2 de diciembre de 1956 marcó otro ataque que resultó en grandes pérdidas para el grupo. A pesar de los fracasos, su movimiento revolucionario comenzaba a llamar la atención del pueblo y surgieron partidarios.

Es irónico que se le citara diciendo que quería librar a Cuba de su dictadura, puesto que tras su ascenso al poder a menudo se le describe como una dictador. En la Operación Verano, las tropas de Castro estaban en desventaja numérica, sin embargo lograron arrebatar la victoria con un magnífico uso de contraataques de estilo guerrilla; esto realmente minó la moral de las tropas de Batista. Victorias adicionales para los revolucionarios, como la batalla de La Plata, fueron señales de que el régimen de Batista se estaba desmoronando. Originalmente, cuando Batista huyó del país y su gobierno fue derrocado, los revolucionarios pusieron a José Miró Cardona en el poder, con Castro diciendo «el poder no me interesa». Sin embargo, descontento con la forma en que se estaban llevando las cosas, finalmente se colocó a sí mismo en el asiento de toma de decisiones.

Sus últimos años en el gobierno causaron varios problemas, ya que muchas de sus políticas —como abolir las elecciones— generaron críticas, se cometieron violaciones de los derechos humanos y sus posturas firmes alienaron a gran parte de su propio pueblo.