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Halloween al estilo español - Aprende español

un grupo de calabazas en un campo

¿Por qué en España hemos adoptado con tanta fuerza esta tradición supuestamente importada? Te damos algunas pistas.

El Halloween se celebra en España desde hace poco tiempo. Es cierto: no es una fiesta oficial y hay gente a la que no le gusta por su carácter 'importado' o 'falta de respeto hacia los difuntos'; pero también es cierto que es muy popular y gana fuerza año tras año. Su aceptación ha llegado al punto de que se está 'españolizándose' gradualmente. ¿Por qué tiene éxito Halloween en España? Te contaremos algunas razones: son tanto filosóficas como prácticas.

En algunos ambientes se habla de una especie de 'recuperación histórica de la fiesta'. Parece que en los pueblos de Galicia y Asturias del siglo XVIII se veía a niños portando lámparas y pidiendo comida en las puertas de las casas en la víspera de Todos los Santos: no es algo muy documentado, pero a favor de este argumento diremos que en el norte de España está muy arraigado el sentimiento de pertenencia a la cultura celta, de la cual se originó Halloween.

Otros prefieren hablar de esa curiosa y claramente latina actitud de bromear sobre la muerte y verla como algo no muy serio. Nos burlaríamos del miedo a la Parca y, como los condenados, aprovecharíamos la noche anterior al día en que todos moriremos un poco para organizar fiestas y, en tono irónico, disfrutar de la vida. Es algo muy complicado y puede ser perfectamente refutado por quienes consideran que el Día de los Muertos es un asunto demasiado serio como para organizar una reunión en una discoteca.

Más prácticos y seguramente más consistentes son los argumentos de algunos padres y profesores que ven en Halloween un buen sustituto del Carnaval por varias razones: a los niños les encanta disfrazarse, pero hacerlo en febrero (cuando se celebran los carnavales) supone hacerlo en pleno invierno, con un frío bastante molesto en algunas ciudades españolas. Halloween es en octubre, cuando la temperatura no es invernal y hay más horas de luz (ideal para una breve fiesta vespertina en el patio).

También está el hecho de que el día siguiente es festivo: se puede perfectamente trasnochar la noche entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre y salir de copas con los amigos. Incluso, si el calendario lo permite, se puede solicitar el 31 como día libre en el trabajo y disfrutar de un puente doble (sí... los famosos 'puentes' españoles o fines de semana largos).

Algo muy curioso es que Halloween en estas tierras está adoptando prácticas de otras épocas del año: no sabemos si es por razones meteorológicas o por el peculiar carácter español, propenso a mezclar cosas. Por ejemplo, hay ciudades donde los niños no piden caramelos o golosinas, sino que piden directamente el 'aguinaldo' (una pequeña cantidad de dinero), que es una tradición navideña; y hay locales de fiesta y discotecas que ofrecen a sus clientes un 'cotillón' (un baile en el que se entrega una bolsa de regalos festivos) para Halloween cuando esta costumbre solía ser exclusivamente de Año Nuevo. Incluso se dice que en algunas casas esa noche puedes encontrar turrón en lugar de caramelos (no olvidemos que este dulce es típico de Navidad, pero comienza a venderse a mediados de octubre).

Sin contar que, tarde o temprano, en una fiesta de Halloween te encontrarás con alguien disfrazado de torero. Pero bueno: son cosas que pasan y que hacen esta fiesta algo más familiar. ¡Que tengas un gran Halloween... perdón... una feliz víspera del Día de los Muertos!