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6 consejos para adaptarte rápidamente mientras estudias en el extranjero

El choque cultural al estudiar español en el extranjero es real. ¡Consulta estos 5 consejos útiles para adaptarte rápidamente a tu destino de inmersión en español!

Créenos cuando decimos que el choque cultural al estudiar en el extranjero es real. Todos hemos pasado por eso: caminas por una calle pintoresca una tarde tranquila y de repente te alcanza una sensación surrealista como un vértigo: ¡Guau, en realidad estoy viviendo en otro país! O quizás estás en la cola del supermercado y no puedes creer lo cerca que está el chico detrás de ti… ¿un poco de espacio personal, por favor? Y, por supuesto, no podemos olvidar la inevitable situación de verte conversando con una chica que literalmente habla a la velocidad de la luz y darte cuenta con horror de que no tienes idea de lo que acaba de decir… y entra la risa nerviosa.

Como seres humanos, todos tenemos la capacidad de adaptarnos a casi cualquier situación o entorno nuevo; estamos programados para asimilar la novedad rápidamente. Es por eso que estudiar y vivir en el extranjero, en realidad, es mucho menos difícil de lo que la gente piensa. Pero también es por eso que esos raros destellos de claridad existencial —esos momentos surrealistas de ¡madre mía!— pueden provocar toda una gama de emociones, desde asombro, orgullo y alegría hasta el otro extremo del espectro: miedo, ansiedad y soledad.

Para nuestros estudiantes que aprenden español en el extranjero, entendemos que los episodios ocasionales de nostalgia o choque cultural son una parte normal y saludable de la experiencia de estudiar fuera. Así que, ya sea que te encuentres en España o en Latinoamérica, te traemos algunos consejos para ayudarte a adaptarte a tu destino de inmersión en español de forma rápida y sin esfuerzo.

1. Involúcrate:

Por fin has llegado al destino de tus sueños. Has gastado el dinero, empleado la energía, invertido el tiempo. Así que ahora que estás aquí, este definitivamente no es el momento para quedarte en la cama o poner excusas. Involúcrate en todo: apúntate a todas las actividades que ofrece tu escuela Enforex, o únete a grupos de expatriados en Facebook y asiste a sus eventos. Quizá ese chico de la clase te invitó a hacer una excursión de un día con él y su familia anfitriona: ¡genial! Cuanto más te sumerjas de lleno en tu experiencia de estudio en el extranjero, más confianza ganarás (tanto en ti mismo como en tus nuevas habilidades en español), más ricas serán tus experiencias y menos posibilidades habrá de sentir arrepentimiento o, peor aún, ABURRIMIENTO (es una de las principales causas de la soledad… ya sabes, según la ciencia).

2. Encuentra personas con intereses similares:

Es fácil sentirse fuera de lugar cuando no hay nada en tu entorno con lo que te identifiques. Por eso es clave buscar personas con personalidades e intereses parecidos. Porque en esos momentos en los que te sientes nostálgico, no hay mejor remedio que pasar tiempo con gente que simplemente te entiende. Todos necesitamos un hogar lejos de casa, ¿verdad? Ahora bien, no te estamos aconsejando que te quedes solo con los de tu mismo país (si eso fuera lo único que querías, ¡podrías haberte quedado en casa!). La diversión está en encontrar personas con las que conectes y que no sean de tu misma cultura o procedencia. Una excelente manera de hacerlo es apuntarte a un intercambio: quedarás con un local y charlaréis la mitad del tiempo en español y la otra mitad en inglés. No solo es una gran manera de mejorar tu español (¿quieres aprender toda la jerga local? ¡Esta es la forma!), sino que también podrías hacer un amigo nuevo. Meetup.com es otra forma estupenda de conocer gente local e internacional en tu zona. El sitio organiza montones de eventos según grupos de interés; así que, ya seas amante del senderismo, de la gastronomía y el vino, de la fotografía o de los gatos, gatos, gatos, seguro que lo pasarás genial, harás amigos y llevarás tu conversación en español al siguiente nivel.

3. Practica mindfulness y autorreflexión a diario:

Aunque lo estés pasando de maravilla en tu aventura de inmersión en español, inevitablemente habrá momentos bajos, por ejemplo:

– te da pena haberte perdido una reunión familiar o la fiesta de cumpleaños de un amigo en casa

– te desespera que cualquier tarea simple parezca llevar una eternidad por culpa de tu entorno nuevo y desconocido

– añoras los buenos tiempos en los que hablar era algo sin esfuerzo

– te frustra no poder expresarte y mostrar tu personalidad por completo (apuesto a que nadie te dijo lo difícil que sería contar un chiste en otro idioma, ¿eh?)

En esos momentos bajos, es esencial que respires, te tomes un paso atrás de las emociones y te recuerdes por qué viniste aquí en primer lugar. No viniste desde el otro lado del mundo para sentirte como si estuvieras de nuevo en Kansas. Viniste por el desafío, la emoción, la inmersión cultural y lingüística, y el crecimiento personal. Nadie dijo que sería fácil… entonces, ¿por qué viniste? ¿Porque siempre fue tu sueño vivir en el extranjero? ¿Porque este siempre ha sido el destino de tus sueños? ¿O tal vez porque siempre quisiste tomar un tiempo personal, desconectarte del “mundo real” y trabajar en ti (y en tu español)? Estas son las preguntas sobre las que deberías reflexionar a diario; este ejercicio de mindfulness te ayudará a permanecer en el presente y a mantenerte entusiasmado, agradecido y absolutamente asombrado de esta increíble experiencia única en la vida.

4. Sal de tu zona de confort:

Dicho esto, es imposible que aprecies esta situación nueva y hermosa en la que te encuentras si no te empujas a salir de tu zona de confort. Te contamos un pequeño secreto emocionante: estar en el extranjero significa que puedes ser quien quieras ser, así que no dejes que ese equipaje viejo te lastr e. ¿Eres introvertido, dices? ¡Pues sal ahí fuera! Acepta esa invitación para tomar copas después de clase, quédate hasta tarde, haz nuevos amigos en el bar. ¿No te gusta probar comidas nuevas? Sé atrevido y prueba esos deliciosos callos (tripas de ternera) o pide esa tapa de caracoles (caracoles cocinados en caldo). Superarte más allá de lo que creías posible te hace mejor, más fuerte, y hace que tu experiencia de inmersión sea muchísimo más increíble.

5. Mantente conectado y comparte tus experiencias:

Por mucho que debas disfrutar del presente, también es importante mantener el contacto con tu familia y amigos en casa de vez en cuando. Organiza videollamadas periódicas por Skype para estar al tanto de lo que sucede en casa y compartir tus propias experiencias. Publica fotos y vídeos en tus redes sociales o, mejor aún, ¿por qué no empezar un blog? Cuanto más compartas con tus seres queridos en casa, más evitarás los sentimientos de soledad y aislamiento. Y el aislamiento no se debe solo a la distancia física: ¡es bastante normal sentirse solo cuando vuelves a casa también! ¿Por qué? Porque cuando vivimos una experiencia tan poderosa y que cambia la vida como estudiar en el extranjero, si no la compartimos, podemos sentirnos solos con todos esos recuerdos y vivencias increíbles que nuestra familia y amigos no siempre pueden entender. Así que mantente conectado, sé abierto y comparte lo bueno y lo malo; ¡serás más feliz por ello!

Ahí lo tienes, todo lo que necesitas saber sobre cómo enfrentarte al choque cultural de frente y evitar esos bajones de estudiar en el extranjero. Al fin y al cabo, tu experiencia de inmersión en español es demasiado corta como para no aprovechar cada reto y oportunidad. ¿O quién sabe? Quizá te guste tanto que decidas quedarte indefinidamente (¡esperamos que sí!). Así que sal y disfruta de tu aventura.