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Premio Nobel para Vargas Llosa y un Planeta para Mendoza

título variado de libros apilados en las estanterías

Se anunció que el Premio Nobel se otorgaba a Mario Vargas Llosa y que el Premio Planeta había sido ganado por Eduardo Mendoza.

Las obras escritas en español están recibiendo los reconocimientos que merecen. Hace unos días se anunció que el Premio Nobel de Literatura se otorgaba a Mario Vargas Llosa y el pasado fin de semana se dio a conocer que el prestigioso Premio Planeta había sido conseguido por Eduardo Mendoza.

Mario Vargas Llosa nació en Arequipa (Perú) en 1936. Tras la separación de sus padres, fue la familia materna la que se encargó de su educación. Así, una figura clave en su infancia fue su abuelo, diplomático y administrador de una plantación de algodón. Fue él quien ayudó al joven Mario a comprender las realidades de Iberoamérica.

A los 14 años fue enviado a una escuela militar donde tomó clases de francés impartidas por el poeta surrealista César Moro. Fueron estas clases las que despertaron su interés por la literatura y el periodismo, y abandonó la escuela para empezar a trabajar en un periódico en la ciudad de Piura.

En 1953 ingresó en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde estudió Derecho y Literatura. En esa época era muy consciente de los problemas de su país y se integró en el Partido Comunista, que entonces era una organización clandestina; su desilusión allí le llevó más tarde a unirse al Partido Demócrata Cristiano.

Su carrera literaria comenzó en 1957 con varios cuentos mientras continuaba su labor como periodista. En 1958 concluyó sus estudios universitarios como estudiante distinguido en Literatura, lo que le valió una beca de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid (España). Al finalizarla en 1960, decidió trasladarse a París.

En 1963 se publicó su primera novela, La ciudad y los perros (El tiempo del héroe), basada en su experiencia personal en la escuela militar. La obra fue un gran éxito y le valió el Premio de la Crítica.

Dos años después publicó La casa verde, ambientada en Piura, la ciudad en la que había empezado a trabajar. Fue esta novela, que trata la vida en un burdel, la que lo consagró como una referencia en la literatura en español.

Sus posteriores relatos y novelas siguieron gozando del favor tanto de la crítica como del público. Entre ellas están las conocidas Conversación en la catedral, Pantaleón y las visitadoras, La tía Julia y el escribidor y La guerra del fin del mundo.

Este periodo de creatividad continuó durante los años 90 y supuso otra etapa de activismo político en la que se presentó como candidato a la presidencia de Perú. Sin embargo, una vez más se sintió desengañado de la política y volvió a la literatura, creando obras como la autobiográfica El pez en el agua, Los cuadernos de don Rigoberto o la famosa La fiesta del chivo. Actualmente está previsto que publique El sueño del celta, sobre la época colonial en el Congo.

Su cartografía de las estructuras de poder y sus imágenes mordaces del individuo, la rebelión y la derrota le han valido el máximo reconocimiento que puede recibir un escritor: el Premio Nobel.

Eduardo Mendoza, sin embargo, no ha tenido una vida tan movida como la de Vargas Llosa, pero también es una de las figuras más importantes de la literatura española. Nació en Barcelona en 1943, hijo de un fiscal y una ama de casa. Estudió Derecho, completando sus estudios en Londres en 1965. Regresó a España dos años después para ejercer como abogado, pero en 1973 fue reclutado por las Naciones Unidas como traductor.

En 1975, mientras vivía en Nueva York, apareció su primera novela, La verdad sobre el caso Savolta, que pese a ambientarse en Cataluña a principios del siglo XX se convirtió en la primera novela relevante sobre la transición democrática en España por su descripción de las luchas sindicales.

En la misma línea de abordar problemas contemporáneos mediante novelas ambientadas en el pasado está La ciudad de los prodigios, publicada en 1986 y considerada por muchos su obra maestra.

Mendoza también ha escrito una novela policíaca con gran dosis de ironía: la trilogía formada por El misterio de la cripta embrujada, El laberinto de las aceitunas y La aventura del tocador de señoras.

La novela de este año que le ha valido el Premio Planeta de 601.000 euros es Riña de gatos. Madrid 1936, una novela de espías que abandona Barcelona por Madrid en 1936, apenas unos meses antes de que comenzara la Guerra Civil española.

Sin duda, ambos son premios muy merecidos y nos alegran mucho.