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La pasión por La Roja

Los aficionados españoles se reúnen en un estadio.

¿Cómo es España cuando la selección española juega un partido de fútbol? Te lo contamos todo.

El amor de los españoles por el fútbol es algo casi mítico, pero su pasión por la selección nacional, la selección española, es verdaderamente legendaria. Si el equipo, conocido como “La Furia Roja”, “La Furia” o simplemente “La Roja” (aunque técnicamente ese apodo también corresponde a la selección chilena), está jugando, el país se paraliza. Todo queda inquietantemente en silencio, al menos hasta que uno de sus jugadores empieza a acercarse a la portería contraria... ¡Y que Dios salve al canal que no esté emitiendo el partido en la tele, porque sus audiencias caerán en picado! No importa si es por una gran competición o solo un amistoso: si juega La Roja, los aficionados la seguirán.

Rara vez pasa un mes en el que la selección no juegue, así que si estás en España por un curso de español deberías poder ver alguno de sus partidos. ¿Dónde puedes ver el partido? Hay varias opciones.

Ver el partido en un bar

Últimamente se han puesto de moda los bares deportivos modernos y asépticos con múltiples pantallas de TV, pero encontrarte rodeado de hombres trajeados deseando ganar sus apuestas, junto a pretenciosos sabelotodo que hablan de tácticas y estrategias... bueno, puede resultar un poco incómodo. La verdadera pasión se encuentra en esos bares antiguos de barrio: los que te sirven una caña con las tapas, esos locales sin pretensiones donde puede aparecer el tendero que acaba de cerrar, el viejo que pasa la tarde en el mismo taburete, la pareja joven con niños, los estudiantes que juntaron el dinero para comprar una bufanda del equipo, el taxista que sabe que no tendrá clientes en los próximos 90 minutos... Y lo mejor es que verás que no importa que no se conozcan entre sí. ¡Todos celebran un gol como si fueran familia!

Ver el partido con amigos

Otra buena opción es quedarse en casa: reunir a un grupo de amigos y organizar una velada en casa. No solo estarás en un ambiente más relajado e íntimo, sino que también saldrá más barato, ya que estos eventos suelen ser al estilo 'potluck', donde cada invitado trae algo para comer o beber. Te sorprenderá lo perfecto que puede quedar el plan. ¡Un gol emocionante puede hacer que tu amigo más serio en español se levante y empiece a gritar!

Ver el partido en la calle

Hace unos años muchas ciudades de España empezaron a instalar pantallas gigantes en plazas o cerca de los estadios para que los peatones y transeúntes pudieran al menos ver fragmentos de los partidos. Es, sin duda, la opción más barata, pero también la más ruidosa y abarrotada, así que si no te gustan las aglomeraciones te recomendamos probar una alternativa. Pero si te encanta conocer gente nueva, si disfrutas la emoción de sentirte parte de un todo y si tienes curiosidad por ver cómo es realmente nuestra sociedad... ¡esta opción es para ti!

Comer, beber, jugar...

A veces, como nos recordaba la encantadora Amélie en la sala de cine: es mejor apartar la vista de la pantalla y mirar hacia atrás. Seguimos “sufriendo la catarsis” como nuestros antepasados griegos, pero hemos cambiado el teatro por el campo de fútbol. Lo mejor —y lo peor— de todo es que el entusiasmo es contagioso.

Ver un partido de la selección es una experiencia total: llevar los colores del equipo, pintarte la bandera en la cara, ponerte la camiseta de tu jugador favorito... Está bien, los aficionados de todos los deportes hacen esas cosas (excepto los aficionados al ajedrez), pero para los españoles todo eso tiene un significado particularmente especial. La situación política en España es increíblemente compleja, debido a nuestra historia de guerra civil y la dictadura de Franco resultante. El patriotismo —e incluso el símbolo de la bandera española— son temas sensibles y no se abrazan con tanto entusiasmo como en otros países. Algunos incluso llegan a decir que la única vez en que es políticamente correcto que un español muestre orgullo por su país o ondee la bandera es cuando la selección gana un partido. Para nosotros, la selección nacional es una manera de dejar de lado las diferencias políticas y unirnos en la celebración.

En fin, como puedes ver, un partido de la selección es básicamente una gran fiesta. ¿Y cuáles son los dos imprescindibles en una fiesta? ¡Bebida y comida, por supuesto! En algunos casos puedes encontrar la típica comida española como acompañada de morcilla, quesos... todo regado con cerveza, vino, sangría o (cerveza mezclada con gaseosa de limón... créenos, está mejor de lo que suena). Entre otras opciones, los invitados se conforman con unas bolsas de patatas fritas, los famosos “gusanitos” (o “pequeños gusanos” por su forma... piensa en Cheetos o palitos de queso pero con menos color naranja neón), pedidos de pizza... todo acompañado de todo tipo de refrescos.

En conclusión, algunos podrían argumentar que si solo tuvieras un día para estudiar de qué va realmente el pueblo español, qué inspira nuestra pasión y nos une, deberías elegir un día en que juegue la selección española... ¡y lo mejor es que después todavía te quedarían 22,5 horas para ir a la playa o visitar algunos monumentos!