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Dejar una propina en España
Muchos turistas y estudiantes que vienen a nuestro país no saben cuánto dinero deben dejar para mostrar su agradecimiento por un buen servicio
Estás en un café en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla... llega la hora de irte, pides la cuenta y ha llegado el momento que temías... ¿Cuánto dejas de propina?
No eres el único que se ha hecho esta pregunta. Muchos turistas y estudiantes que vienen a nuestro país no saben cuánto dinero deben dejar para mostrar su agradecimiento por un buen servicio.
Desglosemos: en España no es obligatorio dejar propina. Eso no significa, como piensan algunas personas, que los españoles consideremos un insulto recibir una. Si quieres dejar propina, genial; y si no quieres, tampoco pasa nada.
Ahora, la cantidad... No te compliques haciendo cálculos porcentuales. La mayoría de los españoles calculan la propina “a ojo”, es decir, dejamos la cantidad que consideramos apropiada en función del precio total del servicio. Por ejemplo, si la cuenta en un restaurante es de 20 €, podrías dejar 0,60 €; y si la cuenta supera los 60 €, podrías dejar 2 € o más si crees que el servicio lo merece.
La razón por la que la propina no es estrictamente necesaria es que en algunos restaurantes se incluye un cargo por “servicio de mesa”, que puede suponer unos 2,50 € añadidos a la cuenta. Así que no hay que preocuparse, porque ese cargo ya viene en la cuenta. Dicho esto, si el servicio superó tus expectativas, siempre eres más que bienvenido a dejar propina.
En otras ocasiones puedes elegir redondear; es decir, pedir que el proveedor del servicio te cobre una cantidad que le sea fácil (al taxista o al repartidor de pizza) para darte el cambio, o puedes decirles que no te devuelvan el cambio. Por ejemplo, si tu viaje de taxi cuesta 10,60 €, puedes decirle al conductor que se quede con 11 € o simplemente darle 11 € y decirle “quédese con el cambio” ("quédate con el cambio").
Como puedes ver, dejar propina no es nada difícil en España. Es más o menos una cuestión de seguir tu intuición. Ahora puedes disfrutar de tu café sin preocuparte por lo que pasará cuando traigan "la cuenta" (otra forma de decir "la cuenta", pero hablaremos de eso otro día).