Boletín de noticias, Junio 2013
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Typical Spanish

Tipos de humor en España

¿Existe algo llamado "humor español"? Es un asunto complicado responder a esta pregunta pues apenas hay bibliografía sobre ello (o eso o algún lector se ha llevado de la biblioteca los libros referentes al asunto antes que nosotros). Digamos que para elaborar el texto que vais a leer hemos preguntado a gente, nos hemos documentado y finalmente hemos tirado de instinto... y ha salido una curiosa clasificación. Por supuesto esto no es algo oficial y puede haber (y hay) discrepancias. Digamos que, puestas en común todas las teorías, esta es la división que menos discusiones ha suscitado.

Así hemos dividido el territorio español en varias provincias "humorísticas": la norteña, la vasca, la navarro-aragonesa, la mediterránea, la central y la sureña.

Comencemos por el humor norteño, el predominante en Galicia, Cantabria y Asturias. Se podría decir que este tipo es parecido al inglés: mezcla la ironía y la flema de tal manera que uno puede ser blanco de una broma o de un chiste sin darse cuenta. Eso no quita que el norteño también se ría de sí mismo. Ejemplos de este tipo de humor podemos verlos en las actuaciones de Moncho Borrajo o en los monólogos de Luis Piedrahita.

El humor vasco es peculiar y, a menudo, incomprendido fuera de su zona. Se basa en la diferencia cultural vasca respecto al resto del mundo. Paradigma del humor vasco es el programa de televisión "Vaya Semanita", en el que abundan los sketches en los que vascos tratan de adaptarse a un elemento concreto de la realidad española. Pongamos un ejemplo: ¿Qué pasaría si un joven bilbaíno, moderno y urbanita, llevara a su abuelo, miembro de una tradicional sociedad gastronómica vasca, a un restaurante de comida rápida?

Moncho Borrajo
Pepe GOtera y Otilio

En Navarra y Aragón abunda un tipo de humor parecido al vasco aunque tiene una característica propia: el uso reiterado de la figura del personaje aparentemente provinciano o inocente que, en una situación complicada, resulta ser más listo que aquellos que quieren engañarle. También es destacable el uso de lo que algunos llaman "somarda": un curioso concepto que viene a designar la capacidad para reírse de las cosas usando sentencias o comentarios con cierto tono cínico y huraño. Representante de la primera corriente podría ser el actor cómico Paco Martínez Soria mientras que un buen ejemplo de "somarda", pese a no dedicarse al mundo del humor, podría ser el escritor, cantante y político José Antonio Labordeta.

En lo que hemos llamado "humor mediterráneo" agrupamos el de Cataluña, Valencia y Baleares. Es uno de los más conocidos fuera de nuestras fronteras, quizá porque tiene unos rasgos muy evidentes: el uso de personajes estereotipados (muchas veces imitaciones de personajes famosos) que se enfrentan a diversas situaciones que acaban de manera surrealista, a menudo con un ánimo satírico (El grupo cómico "El Tricicle" o la compañía teatral "El Joglars" responden a estas características). A menudo estos personajes sirven de comparsa a un showman al estilo de la "stand up comedy" estadounidense. Andreu Buenafuente en Cataluña y Joan Monleón en Valencia pertenecen a este tipo de cómico.

Pasamos de un estilo humorístico muy bien conocido a otro recién llegado. Hablamos del "humor central", propio de las regiones de Castilla La Mancha, Castilla León, Madrid y ciertas partes de Extremadura y Murcia. Decimos "recién llegado" porque se ha puesto de moda gracias al trabajo de José Mota o del elenco del programa de televisión "Muchacha Nuí" (curiosamente todos son manchegos). Esta variedad humorística se distingue por la descontextualización del ámbito rural. Un par de ejemplos: en un sketch de "La hora de José Mota" un labriego vestido a la manera típica exclama que tiene un doctorado por la Universidad de la Sorbona; también en este programa podemos ver a un superhéroe llamado "El tío de la vara" que en lugar de actuar en una gran ciudad al estilo de Nueva York imparte justicia en un pueblo manchego. Igualmente es válido lo contrario: en "Muchachada Nuí" los actores hacían unas peculiares imitaciones de famosos como Björk o Chuck Norris haciéndoles hablar como cualquier persona de provincias; o convirtiendo un noticiario norteamericano de la Segunda Guerra Mundial en una crónica sobre un ataque a China... ¡Con un bombardeo de melones!

El Tio de la vara
Chiquito de la Calzada

Por último hablaremos del más conocido, el sureño. Corresponde a Andalucía y ciertas partes de Extremadura. El humor sureño puede convertir cualquier anécdota en un chiste a través de elementos como una narración exagerada, un acento peculiar, el énfasis en determinadas partes del discurso o la respuesta a un comentario en forma de chanza rápida y muy aguda; es decir, en el "arte" a la hora de contar una historia. Aunque en ocasiones un cómico andaluz puede recurrir a la creación de un personaje, como lo hacen "Los Morancos", lo más normal es que el artista sureño se sirva solamente de un micrófono. Un ejemplo que aúna la creación de un personaje con un estilo peculiar a la hora de contar un chiste o una gracia es el comediante "Chiquito de la Calzada". Se podría decir que también es humor sureño el correspondiente a las islas Canarias, pues también se basa en la manera de contar o "adornar una historia"; sin embargo el humorista canario lo hace de una manera más flemática y tranquila.

Por supuesto esta no es una clasificación definitiva y ni mucho menos es oficial. Todo es revisable, rectificable y cuestionable. Además, no hemos citado a maestros del humor español como Eugenio (catalán), Gila (madrileño), Tip y Coll (valenciano y manchego), Martes y Trece (dúo madrileño-manchego con elementos que podrían recordarnos a la sátira catalana) que merecen un estudio para el que harían falta varios libros. Digamos que la gracia está en que los descubráis vosotros buscando información, libros sobre estos humoristas o incluso viendo algunas actuaciones en Youtube. Veréis que esto del humor en España nos lo tomamos muy en serio.

Ciudad destacada

El Rastro (Madrid): Todo el año

"Voy al Rastro a cambiar los cromos, de tu colección del álbum, del álbum de "Indiana Jones". Así es como planeaba vengarse de su novia, enamorada del arqueólogo, el protagonista de la canción "Indiana" que el grupo madrileño "Hombres G" tocaba allá por el año 1986. Esto venía a decir que, además de ser una práctica común, cambiar las fotos en el Rastro de Madrid era la garantía de la desaparición del héroe del látigo de la vida de la pareja… porque cualquier cosa se puede comprar, vender o cambiar en este mercadillo de la capital madrileña.

Pero, ¿qué os vamos a contar que no sepáis? Seguro que durante vuestra estancia en Madrid habéis dedicado un domingo a pasear por este mercadillo de fama mundial (si la afluencia de público os deja) semejante a la del Marche aux Puces St-Ouen de París o al mercado de Portobello de Londres.

Tal es su popularidad que cualquier mercadillo al aire libre de cualquier barrio de la capital española es conocido como "rastro" o "rastrillo". Así a los madrileños no les extraña nada este nombre, pero reconocemos que el visitante puede sentirse confuso pues la palabra "rastro" en español significa literalmente "señal, huella que queda de algo". La asociación de término y mercado viene de 1740, cuando varios puestecillos casi clandestinos se situaron en la Ribera de Curtidores, un lugar reconocible por los rastros de sangre que dejaban el transporte de carne que salía de los mataderos cercanos.

Rastro Madrid
Madrid Rastro

El número de puestos creció debido en parte a su situación (muy cerca del centro de la capital) y en parte a la falta de reglamentación de la actividad. Hasta tal punto llegó su expansión que en 1811 se hizo preciso conceder licencias a los vendedores con el objetivo de regular y legalizar las actividades, limitar el tamaño y - dicen las malas lenguas- recaudar impuestos de una próspera y creciente actividad comercial que se había librado hasta entonces de la visita de la cruel diosa llamada Hacienda.

Aunque algunos vaticinaban el fin del Rastro tras la intromisión gubernamental su fama crecía y, poco a poco, se iba convirtiendo en una institución madrileña. En 1861 el cronista Ramón Mesonero Romanos (para muchos el decano de los historiadores expertos en Madrid) lo describe en su obra "antiguo Madrid" en el que destaca el siguiente párrafo: "Allí es donde acuden a proveerse de los respectivos menesteres las clases desvalidas, los jornaleros y artesanos (...) a los tinglados de los chamarileros, henchidos de herramientas, cerraduras, cazos, sartenes, velones, relojes, cadenas y otras baratijas". Un mercado modesto de gente modesta, al fin y al cabo.

Quizá por esta identificación con lo "pobre" se produjo un curioso hecho: en 1875 y a apenas 400 metros del Rastro se inauguraba el también afamado "Mercado de la Cebada", un mercado de abastos más moderno y de mayor categoría. Cosas de la vida, el Mercado de la Cebada será sustituido por un parque-centro comercial mientras que el Rastro sigue fiel a sus principios. No ha variado ni su situación ni su filosofía... si acaso ha ganado algo de "glamour" debido a las menciones en novelas, ensayos, artículos, películas, canciones... que se han hecho. Igualmente se ha ganado fama de ser un lugar en el que se puede encontrar de todo, un sitio en el que cualquier mercancía es posible por muy descabellada que sea su forma, prácticamente una versión mercantil de la "Biblioteca de Babel" de Jorge Luís Borges.

Así que, viajero, si estás dispuesto a encontrar lo que sea (desde una moneda antigua hasta un abanico con la silueta del famoso toro español de las carreteras) reserva una mañana de domingo para ir al Rastro.

Personaje famoso

Judit Mascó

Para toda una generación de españoles el nombre que sigue a la frase "la afamada top model española" es "Judit Mascó". Su estilizada imagen, su tez clara, cabellos rubios y ojos verdes parecen alejarse del arquetipo de la "guapa mujer española" para acercarle más a lo que entendemos por una "belleza europea". De hecho su época de mayor actividad profesional fue la de la década de los 90, los años de los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla, cuando España parecía querer alejarse de sus tópicos y ser un país europeo más.

Judit
Judit Mascó

Al margen de este rápido y filosófico apunte sobre la "teoría supranacional y comunitaria de la belleza" hemos de decir que Judit Mascó es una de las modelos mejor consideradas y más admiradas dentro y fuera de nuestro país. A sus 42 años (¡nadie diría que los tiene!) sigue brillando con luz propia, aunque suene paradójico, al margen de las modas.

Judit Mascó nace en Barcelona en el seno de una familia de clase media e ilustrada (su padre fue director de colegio). Desde muy pequeña muestra inclinaciones artísticas (estudia piano), pero lo que verdaderamente llama la atención es que en lugar de jugar con muñecas prefiriese desfilar por casa vestida con la ropa de su madre. Con el paso de los años su vocación se hace cada vez más fuerte: a los 13 años aparece en el spot publicitario de una marca de helados. Su intervención apenas dura unos instantes, pero lo cierto es que llama la atención.

No tardará mucho en dar sus primeros pasos en las pasarelas. Y los da por pura casualidad: una amiga de su madre, sabedora de que Judit ha aparecido en un anuncio, le pide que haga la sustitución de urgencia de una modelo que no ha podido presentarse al desfile benéfico que está organizando. Varios "cazatalentos" que habían asistido al evento toman nota y ofrecen sus tarjetas a la joven, que acaba entrando en la prestigiosa (por aquel entonces recién creada) Francina International Modeling Agency para perfeccionar su estilo.

Mascó
Mascó-Judit

Con 15 años realiza sus primeros trabajos en Milán y Nueva York para notorias firmas como Armani, Dolce&Gabana, Valentino, Max Mara, Carolina Herrera o Escada. También se convierte en portada de famosas revistas de moda. Precisamente una portada es la que le da fama internacional, la del archiconocido número dedicado a trajes de baño de "Sports Illustrated" (que muchos fans españoles de la modelo conocen como "la del bañador amarillo").

Esa imagen deportiva, pero también sexy, fue muy tomada en cuenta por el comité organizador de los juegos olímpicos de Barcelona de 1992, que convirtió a la modelo en su "imagen oficial". Tres años después anuncia su retirada de las pasarelas, aunque seguirá participando en las ediciones de la Pasarela Cibeles y la Pasarela Gaudí, dos de los eventos dedicados a la moda más importantes de España. Desde entonces ha aparecido en diversas campañas publicitarias, participado en películas, presentado programas de televisión, escrito artículos en diferentes revistas y editado libros sobre el mundo de la moda y vivencias personales. También destaca su trabajo en apoyo de diversas organizaciones humanitarias como Intermón Oxfam. Estas actividades le han valido el "Premio Protagonistas" 2009 debido a su labor filantrópica.

Modelo, madre y "mujer de bandera" (el significado de esta última expresión se aclara en nuestra sección de vocabulario) Judit Mascó se ha convertido en un referente de éxito para muchas jóvenes modelos que quieren dejar el listón español en lo más alto.

Receta española

Bizcocho borracho

No hay que romperse mucho la cabeza para saber en qué consiste esta típica receta, incluso hay una manera "rápida" de elaborarla: tomad un bizcocho ya preparado y empapadlo con una mezcla de agua, licor y azúcar. Hay incluso un modo más fácil de obtener un buen bizcocho borracho consistente en bajar a la pastelería. Pero como sabéis que nos van los retos os vamos a proponer la receta "complicada"… por si un día os aburrís en la cocina.

Os harán falta dos yemas y tres claras de huevo, seis cucharadas de harina, 3 cucharadas de azúcar, una cucharada de levadura; y para el baño de licor un vaso de agua, una taza de azúcar y vuestro licor preferido (preferentemente dulce).

Antes de nada encended el horno a 180º para que se precaliente mientras os ponéis a trabajar. Batid las yemas y las claras junto con las cucharadas de azúcar hasta que quede una mezcla espumosa. Aparte juntad la harina con la levadura y echad esta mezcla a la de los huevos poco a poco hasta formar una masa que posteriormente echaréis en un molde engrasado con la mantequilla. Metedlo en el horno y dejadlo cocinar durante 45 minutos o hasta que la masa esté esponjosa y dorada y dejadlo enfriar.

Bizcocho borracho
bizcocho-borracho

Ahora es cuando viene el detalle que marca la diferencia, el baño de gloria… en licor. Hervid el vaso de agua y echad el azúcar hasta que se disuelva. Después añadid el licor y dejad hervir cuatro minutos. Dejad enfriar y, a continuación, echad este almíbar sobre el bizcocho… pero tened cuidado: no hay que empaparlo, pero tampoco hay que dejarlo seco. Pero no sabemos por qué os decimos esto: ¡seguro que os queda estupendamente!

Adem"s, os quedar" un plato único porque si algo os podemos decir es que todos los bizcochos borracho son distintos. En primer lugar porque cada cocinero pone el licor m"s de su gusto (anís, vino dulce, brandy, licor de manzana…); en segundo lugar porque uno puede bañar el bizcocho con un almíbar con m"s licor o m"s azúcar; en tercer lugar...¡porque ningún comensal es el mismo!

Dicho popular

"Ande yo caliente, ríase la gente"

Aunque parezca mentira hemos dado con un refrán que suscita discusiones. Bien es verdad que lo hace en mesas de bar o conversaciones intrascendentes… pero es una polémica, al fin y al cabo, y tenemos que contar de qué va el asunto porque antes o después daréis con alguien que usa esta frase. La gran pregunta es esta: ¿es una sentencia egoísta o una que nos dice que debemos ser fieles a nosotros mismos sin que importe el "qué dirán"?

Suponed que un día frío salís a la calle con un jersey verde con un enorme sol amarillo bordado (el típico regalo hortera de nuestra abuela). El jersey es feísimo, así que la gente se ríe a nuestro paso. Pero a nosotros no nos importa porque vamos calentitos y sabemos que aquellos que se ríen están pasando mucho frío y van a acabar resfriados. Esa es la imagen a la que recurre el refrán.

Pero las interpretaciones varían: para unos se trata de una frase negativa pues viene a decirnos que tenemos que pensar de una manera egoísta para obtener algo en nuestro beneficio sin tener en cuenta consejos; pero para otros significa que no debemos tener miedo de las risas o comentarios de los demás cuando sabemos que algo será bueno para nosotros. ¿Vosotros qué pensáis?

Al contrario que pasa con otros adagios la fecha de origen puede datarse fácilmente: entre los siglos XVI y XVII. Muchos especialistas piensan que esta expresión es un verso sacado de un poema de Luís de Góngora titulado precisamente "ándeme yo caliente y ríase la gente". En las líneas que siguen el autor nos cuenta que mientras él pueda vivir a gusto le da igual lo que hagan los poderosos o las injusticias que pueda depararnos la vida. Si se trata de una gruñona declaración de intenciones o una denuncia hecha con ironía no lo sabemos… lo que nos importa es que esas primeras palabras ya forman parte de la sabiduría popular española.

Aunque también puede ser que el dicho fuese anterior al texto de Góngora y él sólo hiciera mención a un conocido refrán. Que cada cual elija la teoría que más le convezca para la próxima discusión frente a unos botellines de cerveza.

Vocabulario

Palabras usadas en el ámbito taurino de uso cotidiano:

Al margen de las polémicas y de lo que las oficinas de turismo quieran vender tenemos que admitir que las corridas de toros forman parte de nuestra cultura. Prueba de ello es la cantidad de términos propios de la tauromaquia que se han incorporado a nuestro lenguaje cotidiano. Aquí tenéis una lista con algunos términos que seguramente habéis escuchado por boca de algún amigo español; incluso si no le gustan los toros.

Cabestro
Torero
  • Alimón: puede sonar más a fruta que a otra cosa; pero cuando dos toreros lidian "al alimón" lo que hacen es compartir un capote (cada uno toma un extremo) y pasarlo por encima del toro. Esta palabra en la vida diaria significa hacer algo conjuntamente con otra persona, generalmente con buenos resultados.
  • Bandera: cuando se dice que un toro es "de bandera" significa que el animal tiene bravura, nobleza y porte. Suena un poco machista, pero en España se utiliza la expresión "mujer de bandera" para referirse a la mujer que destaca por su belleza, elegancia, presencia y carácter.
  • Banderilla: son los vistosos palos delgados que un subalterno del torero clava a pares (uno en cada mano) en la espalda del toro con el ánimo de embravecerle. También se denomina así a un aperitivo muy popular y avinagrado resultado de ensartar con un mismo palillo varios tipos de encurtidos (generalmente pepinillos, cebollitas, aceitunas, guindillas y pimientos) a modo de brocheta. Como con otras cosas la población española se divide entre las personas que aman esta especialidad gastronómica y los que la detestan.
  • Bragado: un toro "bragado" es aquel que tiene la entrepierna de un color más claro que el resto del cuerpo mientras que una persona "bragada" es de resolución firme y enérgica. Teniendo en cuenta la costumbre española de destacar la entrepierna como la zona del cuerpo donde reside el valor creemos que no es preciso aclarar más la relación de ambos términos.
  • Cabestro: ¿Qué pasa cuando el toro que está en la arena no es bravo y parece apático? Se sueltan unos bueyes mansos de aspecto menos fiero y más tosco que dirigen al toro de nuevo al corral. Son los llamados "cabestros". Igualmente se llama de esa manera a un hombre tosco, torpe y simple.
  • Capote: como todos sabemos, el capote es la herramienta fundamental del torero; esa capa de color anaranjado por un lado y rosáceo o rojizo por el otro. No sólo se utiliza para torear; cuando el torero está en peligro sirve a sus compañeros para distraer al toro mientras se incorpora o es llevado a enfermería. Se dice entonces que la cuadrilla le está "echando un capote" al maestro. De igual manera cuando ayudamos a un amigo que está en una situación desperada también le estamos "echando un capote".
  • Estocada: cuando el torero se convierte en matador se deja el capote y se toma la espada. El final del toro está cerca y todo el mundo contiene la respiración; es un momento dramático como igualmente es dramático ese momento en el que una persona queda perjudicada para siempre y ante muchas personas por la acción intencionada de otra. Ya sea ante amigos, colegas de trabajo o la pareja, estamos hablando de una "estocada" metafórica.
  • Faena: se llama así al conjunto de pases, compases y diversas actividades que hace el torero al toro. Si nos ponemos de parte del torero una "faena" también es un trabajo a realizar. Si nos ponemos de parte del toro una "faena" es una mala pasada de la seguramente saldremos mal parados.
Torear
Toro
  • Lidiar: significa "luchar contra el toro incitándolo y esquivando sus acometidas hasta darle muerte". Dado lo épico de su definición es normal que esta palabra también sea utilizada cuando alguien se enfrenta a un problema complicado, se meta en pleitos o, incluso, cuando tiene que vérselas con la burocracia.
  • Muleta: si habéis visto una corrida de toros habréis observado que el matador, además de su estoque, lleva un pequeño capote rojo. Es la "muleta", que sirve para distraer el toro y obligarle a bajar la cabeza para darle la estocada. Actualmente es una expresión en desuso, pero antiguamente se decía que le "habían dado un muletazo" a aquella persona que era víctima de un engaño o un timo.
  • Picarse: ¿Habéis visto a esos jinetes que llevan una lanza durante las corridas? Son los picadores y su tarea es la de azuzar al toro cansado pinchándole. Esta actividad ha dado nombre a esa curiosa actitud que hace que respondamos furiosos a una provocación hecha con la sola intención de molestarnos.
  • Puntilla: consideraba por muchos una herramienta innoble, la puntilla es un puñal corto de hoja ancha que se utiliza para acabar con el toro que ha resistido estoicamente todo intento de ser matado. Es un final triste para el animal y su uso supone la vergüenza del torero porque se entiende que no ha hecho bien su trabajo. Así pues "dar la puntilla" significa ser derrotado de manera humillante o acabar un trabajo de una manera chapucera.
  • Descabello: esta palabra no está puesta por orden alfabético porque para ser bien entendida necesita del conocimiento de las palabras "estocada", "puntilla" y "faena". Para ser exactos el "descabello" es la estocada final que se da al toro si la faena sale bien; o el golpe que se da con la puntilla si la faena ha ido mal: en cualquier caso es un golpe que se le ha de dar al toro en la base de la cabeza y que supone su muerte. Aplicado al ámbito cotidiano un descabello es esa circunstancia que acaba, por ejemplo, con la carrera profesional de alguien o con una relación de pareja siempre y cuando el golpe sea doloroso y sea dado por otra persona.
  • Puyazo: una "puya" es la punta de acero de la lanza de los picadores. Tiene pinta de ser algo que provoca bastante dolor, ¿verdad? Pues bien, una "puya" es también un comentario intencionado, generalmente armado de sarcasmo, que nos molesta o nos duele. Así que un puyazo es… bueno… ya lo imagináis.
  • Quite: viene del verbo "quitar" y consiste en librar al torero de un peligro en la acometida del toro. Digamos que un quite es lo que hacen los subalternos cuando "echan un capote". Por esa razón "estar al quite" es estar atento y preparado para acudir rápidamente en defensa de alguien.
  • Tercio: el tiempo de la lidia está dividido en tres partes (tercio de picas, tercio de banderillas y tercio de matar), cada una con sus peculiaridades y diferencias. De igual modo cuando en una conversación escuchamos "vamos a cambiar de tercio" significa que el tema presente está agotado y se quiere cambiar el hilo de la tertulia.
  • Torear: el verbo que resume todo lo que hace el torero en la plaza. Sin embargo en el lenguaje cotidiano "torear" significa "burlarse de alguien", "entretener a base de engaños" y "fatigar a alguien desviando constantemente su atención".
Terminamos aquí con esta lista de términos. No os queremos torear más, así que vamos a cambiar de tercio y descabellar este texto… que ha sido una faena para nuestros redactores.

Inefable

Los antiguos locutores y "showmen" españoles solían utilizar esta palabra al presentar a un artista con estilo propio y diferenciado (estamos hablando de una época en la que los profesionales de la comunicación tenían un léxico más extenso que los oyentes o espectadores; no como ahora, que pasa al contrario).

"Inefable" es algo que no se puede explicar con palabras. No, no es que nos hayamos puesto poéticos, es que esa es la definición literal de la palabra. "Inefable" es un cuadro que nos obnubila con sus trazos; también lo es una pieza musical tan bien interpretada que nos provoca un torrente de sensaciones; incluso una persona que nos resulta interesante o fascinante puede ser "inefable"...

... y ese es precisamente el problema de esta palabra. Que inevitablemente nos lleva al terreno de las sensaciones y eso a más de uno le resulta cursi. No es que de tanto usarla su significado haya acabado siendo lo contrario de lo que quiere decir: sencillamente es que hemos decidido dejar de usarla a menos que escribamos un pomposo texto de halago o nos refiramos a una vieja gloria que vuelve a subirse a los escenarios. Así esta curiosa palabra ha pasado a ser propia de otra generación: si dicen que tu estilo es "inefable" es que están escribiendo tu obituario o te van a hacer un homenaje después de 50 años de carrera.

Digamos, con una expresión oída en una tertulia literaria, que esta es uno de esos vocablos semejante a la vajilla que se usa en nochebuena: tiene cierto brillo y a muchos le resulta bonita, pero la mayoría de gente sólo la saca en ocasiones especiales y le da pereza usarla a diario.

Curso extensivo de español en Valencia

Valencia es una ciudad excepcional para aprender español: muy cerca del mar, con un clima suave y una cantidad de edificios históricos que pocas ciudades superan. Moderna pero a la vez tradicional no es extraño pasear por un barrio prácticamente medieval y, al cabo de unos minutos, encontrarse con una construcción vanguardista.

Se podría decir que Valencia, en el tiempo, va desde las torres de Quart a la Ciudad de las Artes y las Ciencias. ¿Y qué decir de sus coloristas festejos y su gastronomía? No las hay iguales en toda España... y por supuesto van más allá de las fallas y la paella.

Una ciudad para aprender, una ciudad para descubrir... y una ciudad para aprovecharse de una oferta en nuestros cursos extensivos de español. Porque nuestra escuela de Valencia ofrece cursos desde 150 Euros/semana... ¡con una clase de conversación gratis!

No solo mejoraréis vuestro español, también podréis poner en práctica lo aprendido nada más salir de clase en la terraza de una horchatería, comprando buñuelos, pidiendo al barman agua de Valencia. En fin, pasándolo realmente bien.

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